viernes, 22 de agosto de 2014
Momentos de muerte
martes, 22 de mayo de 2012
El día en que nací (7 de septiembre de 1987)
miércoles, 1 de febrero de 2012
Mujeres poetas de la Edad Media
El amor, enfermedad de la Edad Media
FUENTES
sábado, 24 de octubre de 2009
El sueño
por Karen Merklina

“El sueño es una segunda vida” Gerard de Nerval
“Morir es dormir” Gustavo Adolfo Bécquer
Dormir es como morir. La temperatura de nuestro cuerpo disminuye, nuestro cerebro descansa un momento y se desconecta del cuerpo, nos quedamos inmóviles, nos volvemos cadáveres.
Pero si no te gusta la idea de morir todos los días, también podemos decir que tenemos dos vidas, pero somos más consientes de la primera, aunque algunos preferimos la segunda. Las evidencias de esta segunda vida las vemos cuando nuestros sueños se relacionan entre sí, cuando un sueño termina y el siguiente es la continuación del primero, cuando los sucesos se relacionan con otros que sólo ocurren en tus sueños, cuando visitas lugares que sólo visitas en tus sueños. Aunque estemos más consientes de la primera, a veces en la segunda vida, sabemos que estamos soñando y eso hace pensar que nuestro otro yo, sabe que tenemos dos vidas, pero el primer yo, lo niega y dice que sólo fue un sueño.
También podríamos decir que lo que creemos la vida, en realidad es el sueño y vivimos en la falsedad, pensando que la vida es lo real. Sería realmente cruel descubrir algo así, y que nuestra verdadera vida sea totalmente diferente a la que creíamos vivir.
Lo que sea que pienses del sueño, es un misterio para los razonables y para muchos de nosotros, pero es parte del misterio de la vida, que tanto cautiva a los corazones; y más misterio me causa pensar ¿qué sueña mi perro o mi gato?, ¿qué sueña aquel bebé que ni siquiera ha visto el mundo?, ¿los demás animales sueñan?, ¿qué sueñan? Si hubiera una televisión que transmitiera sus sueños, sería maravilloso, pero aun no existe.
El sueño es lo más maravilloso de la vida (o de la otra vida o de la muerte o de la segunda vida). Científicamente es la forma en la que nuestro cerebro ordena y almacena nuestros recuerdos, pero visto de otro modo en el que los razonables no entienden, el sueño es maravilloso.
martes, 20 de octubre de 2009
¿Crees que estás loca?

jueves, 20 de agosto de 2009
El gótico romántico
El caminante sobre el mar de nubes
Nachtmahr (Pesadilla nocturna)Johann Heinrich Füssli
decadencia, el mal del siglo. [...] Es lo extraño, lo exótico, lo grotesco, lo misterioso y sobrenatural, es ruinas, claro de luna, castillos encantados, cuernos de caza, duendes, gigantes, grifos, la caida de agua, [...] la oscuridad y sus poderes, los fantasmas, los vampiros, el terror anónimo, lo irracional, lo inexpresable. [...] Es lo antiguo, lo historico, las catedrales góticas, los velos de la antiguedad, [...] Es nostalgia, ensueño, sueños embriagadores, melancolía dulce o amarga, es la soledad, los sufrimientos del exilio, la sensación de alienación, un andar errante en lugares remotos, especialmente en el Oriente, y en tiempos remotos, especialmente en el Medioevo. Pero consiste también en la feliz cooperación en algún esfuerzo común y creativo, [...] Es energía, fuerza, voluntad, vida, [...] y también es tortura de sí, autoaniquilación, suicidio. [...] Y a la vez no deja de ser el da
ndismo, el deseo de vestirse de etiqueta, los chalecos de color carmín, las pelucas verdes, el cabello azul, [...] Es la langosta que paseó Nerval atada a una fina cuerda por las calles parisinas. Es el exhibicionismo descabellado, la excentricidad. [...] Es el héroe romántico [...] Es el beber de un cráneo humano [...] Es los rebeldes satánicos, la ironía cíclica, la risa diabólica, los héroes oscuros; y también la visión de Dios y de sus ángeles [...] Es la belleza y la fealdad. El arte por el arte mismo, y el arte como instrumento de salvación social. Es fuerza y debilidad, individualismo y colectivismo, pureza y corrupción, revolución y reacción, paz y guerra, amor por la vida y amor por la muerte.
Oscar Wildejueves, 6 de agosto de 2009
Las anorexicas sagradas

martes, 30 de junio de 2009
Gloomy sunday. La canción húngara del suicidio
por Karen Merklina
Gloomy sunday (en húngaro “Szomorú Vasárnap”) es una canción del compositor y pianista húngaro Rezso Seress, y la letra pertenece a Laszlo Javor, en 1933.En 1936 esta canción fue relacionada con varios suicidios que provocaron la prohibición de Gloomy sunday en Hungría y que fuera llamada desde entonces “la canción húngara del suicidio”. Esto llamó la atención de músicos y cantantes norteamericanos que para ese año ya habían realizado diferentes interpretaciones.
Existen varias leyendas en torno a esta canción. Una de ellas dice que en Hungría se relacionaron 17 muertes de personas que después de escucharla o mientras la escuchaban se suicidaban y se encontraba como nota suicida la canción o parte de ella o incluso la partitura. Hoy en día se han relacionado más de 100 muertes con esta canción. Otra leyenda dice que Laszlo Javor compuso la letra en memoria de su novia, dejando como última nota “Gloomy sunday”. Además, incluyendo a la mortal canción, está el suicidio de Rezso Seress en 1968 saltando de un edificio en Budapest.
La canción traducida al inglés hecha por Sam M. Lewis y Desmond Carter se popularizó tras la interpretación de Billie Holiday en 1941, y desde entonces es retomada a partir de aquella traducción por los demás interpretes. Además de Billie Holiday la han interpretado cantantes como Paul Robeson, Heather Nova, Elvis Costello, Bjork, Sara Brightman, Sinead O'Connor, Diamanda Galas, Lydia Lunch y Paul whiterman, entre otros. La letra de la canción varía dependiendo de cada intérprete, pero aquí la letra original (tomada de la página Versiones de Gloomy sunday [ver Fuentes]):
GLOOMY SUNDAY
Sunday is gloomy
My hours are slumberless
Dearest the shadows
I live with are numberless
Little white flowers
Will never awaken you
Not where the black coach
Of sorrow has taken you
Angels have no thoughts
Of ever returning you
Would they be angry
If I thought of joining you?
Gloomy Sunday
Gloomy is Sunday
With shadows I spend it all
My heart and I
Have decided to end it all
Soon there'll be candles
And prayers that are said I know
But let them not weep
Let them know that I'm glad to go
Death is no dream
For in death I'm caressing you
With the last breath of my soul
I'll be blessing you
Gloomy Sunday
Dreaming, I was only dreaming
I wake and I find you asleep
In the deep of my heart here
Darling I hope
That my dream never haunted you
My heart is telling you
How much I wanted you
Gloomy Sunday
También existen versiones cinematográficas de esta canción. Una de ellas es la película germano-húngara Gloomy Sunday - Ein Lied von Liebe und Tod (Una canción de amor y muerte) de 1999, basada en la novela de Nick Barkow. La otra se llama La caja Kovak, (2007) es española y es basada en el argumento de la canción.
A mi parecer, esta canción si tiene un gran efecto, quizás no al punto del suicidio, pero su música y su letra te dirigen a la melancolía y la tristeza. He escuchado varias interpretaciones, aunque para mí la mejor es la de Bjork, pero hay otras muy buenas como la de Diamanda Galas o la de Billie Holiday.
Es una canción muy enigmática, nunca se sabrá si realmente tiene un efecto suicida, pero vale la pena escucharla en cualquiera de sus interpretaciones y obviamente la original en piano.
Si les interesa saber más acerca de las diferentes interpretaciones que se han hecho de Gloomy sunday, visiten la página: Versiones de Gloomy sunday (ver Fuentes); he aquí algunas:
Billie Holiday, fue quien popularizó la canción en los Estados Unidos de Norte América, su interpretación es dulce, con poca música adornando su interpretación, casi a capella...
Björk convierte a Gloomy en una hermosísima canción de jazz, no sólo eso sino que la orquestación que la acompaña se acopla perfectamente a su voz (Cosa que no he sentido en otras canciones que ella canta), Gloomy Sunday en la voz de Björk y con la música de la magnífica banda que la ayuda, es una canción memorable, de película, perfecta para un increíble final.
Kronos Quartet realiza una melancólica versión instrumental, podría escucharla mil veces seguidas, quizás lo he hecho.
Sarah Brightman logra algo genial, llora cantando. Su voz es perfecta para canciones de este tipo. Arrulla con su sufrimiento.
....................................
FUENTES:
Gloomy Sunday:
http://es.wikipedia.org/wiki/Gloomy_Sunday
Canciones suicidas (Gloomy sunday): Suicidario del suicidio y suicidas:
http://suicidiario.bitacoras.com/archivos/2005/11/24/canciones-suicidas-gloomy-sunday
Versiones de Gloomy sunday. 32 puertas:
http://www.32puertas.com/rec_ext_detalle.php?id=2
viernes, 27 de marzo de 2009
Mi alma

Mi corazón

Mi ser

Ya no camino entre tiniebla, pero de vez en cuando regreso a ellas. Porque en ellas nací y crecí, son mi cobijo, mi protección, mi refugio.
Por primera vez... soy feliz.
domingo, 22 de marzo de 2009
Junto a ti [Momentos de muerte]

Se sentó en la banca más solitaria. El cuerpo le pesaba y apenas podía distinguir la luz que traspasaba las hojas de los árboles. Sus ojos estaban cansados.
De repente vio a alguien acercarse. Era él. No podía creer que era él. Siempre deseó topárselo en la calle, pero nunca pasó hasta ahora. Estaba tan bien como él siempre está, con sus ropas negras y su porte misterioso y extraño.
La saludó y después se iba. “Quédate un rato, siéntate conmigo”, le dijo. “No, no puedo, tengo que irme”. Siempre tan huidizo de ella. Siempre tratando de evitarla. “Sólo un momento y después te vas”. Esta vez si aceptó. Tal vez la vio tan sola que quiso acompañarla.
Se sentó junto a ella, pero un poco alejado. Ella se acercó a él y lo tomó del brazo, le dijo que siempre había querido estar así. “En este momento soy tan feliz que no me importaría si muriera en este instante”, dijo ella. Pero él se encontraba incómodo, jamás había aceptado ningún tipo de acercamiento de ella y ahora la tenía tan cerca que lo único que quería era empujarla, pero por educación no lo hizo.
Ella se quedó dormida y con una sonrisa que ni el sueño le quitó. Él, al darse cuenta, trató de despertarla, ya no aguantaba más esa incomodidad. “Despierta, ya tengo que irme”, dijo, pero no despertaba. Y al cabo de un momento, se dio cuenta de que ella ya no respiraba.


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miércoles, 18 de marzo de 2009
Automutilación

Los métodos de autolesión varían mucho de persona a persona: cortes, quemaduras, golpes, tirarse del pelo, quebrarse algún miembro, etc. Así mismo, también varia la profundidad e intensidad de la lesión. Algunos se hacen cortes muy profundas, otros optan por muchos rasguños en la piel, sin embargo, el tamaño de la herida no se relaciona con el dolor psicológico de la persona, es decir, si alguien simplemente se rasguña, no quiere decir que sufra menos que aquel que se corta profundamente. La intensidad de la lesión puede ir en aumento de acuerdo al tiempo en el que el individuo se autolesiona, algunas personas pueden comenzar con rasguñanos, pasar a cortes superficiales, a cortes más profundos, y así sucesivamente. Podría hacerse una analogía con las drogas, que "cada vez se necesita más para sentir"

viernes, 13 de marzo de 2009
Perdida [Autobiografía]
por Karen Merklina

–No. Ya estaba echada a perder desde el principio.
–Pero no parecía...
–Pero ya lo estaba, no lo sabías, no lo querías ver...
–... ¿Entonces qué hago?
–... No sé. Yo soy tú.
–...

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jueves, 19 de febrero de 2009
Nada [Autobiografía]
por Karen Merklina

Cruzó la calle como siempre, sin mirar. Un camión se acercaba velozmente hacia ella. Abrió grandes los ojos, estaba asustada. Y como pasa o más bien, dicen que pasa, ella vio su vida pasar ante sus ojos en un segundo.
Desde niña siempre estaba como ausente, muy adentrada en sus pensamientos. Podía pasar muchas horas recostada en su cama, sin dormirse, pensando en quien sabe qué cosas. Pensaba mucho y hablaba poco. En la escuela no tenía amigos, les molestaba que no hablara. Siempre andaba sola, pensando. No tenía con quien hablar de lo que pensaba, y cuando lo hacía, la veían raro; les aburría lo que ella quería decir. A la gente le gusta hablar de cosas banales, a ella no. Sólo hablaba cuando la obligaban o tenía algo importante que decir. La plática ociosa no era de su agrado.
Le gustaba observar, pensar y razonar sobre lo que la rodeaba y después al intentar hablar de ello con alguien, no encontraba a nadie a quien le interesara.
Al no encontrar a nadie que quisiera escucharla, descubrió la música y se perdió en ella. Siempre escuchaba música, escuchaba el radio, pues era lo único que conocía. Lo escuchaba de día y de noche hasta dormirse. Su familia se molestaba de estar escuchando música todo el día. Le compraron un walkman, se compró cassets y se la pasaba todo el día con sus audífonos. Luego fueron discman y después ipod. Toda su vida se la había pasado escuchando música. No le interesaba conocer a las personas, le parecían aburridas, tontas y en algunos casos le causaban temor. Le tenía miedo a las personas, prefería evitarlas con un par de audífonos.
Más tarde, cuando ya era una adolescente, intentó de nuevo hablar con las personas, pero seguían siendo las mismas que cuando era niña, con sus pláticas banales y sin sentido. Se volvió a colocar sus audífonos y ya no volvió a intentarlo.
Años más tarde, descubrió que ya existían personas con quien hablar y, por primera vez, se quitó los audífonos y los guardó. Platicaba de todo, música, literatura, cine, arte, ciencia. Pero la literatura hizo un eco en ella. Descubrió que con la literatura podía decir todo lo que nunca pudo, que con la literatura todos sabrían lo que piensa y siente, al fin podría crear un vínculo con las personas que antes la habían rechazado.
Ahora era escritora, todo lo que pensaba lo escribía, ahora todos podían saber qué era lo que pensaba, todas esas maravillosas cosas que la hacían pasar horas y horas mirando hacia el techo de su habitación. De repente había poemas, novelas, cuentos y demás, que hablaban de muerte, sexo, dolor, tristeza, odio, venganza, amor... Pero, a la gente no le gustaba leer lo que ella escribía. No entendía por qué, si todo eso era parte de nosotros, parte de nuestro sentir y actuar. La gente una vez más la rechazaba. “¿Entonces qué quieren? ¿Qué les interesa”. Nada. Eso es lo que les interesa, nada. “¿Nada?”. Así es.
Ella estaba convencida de que si “nada” era lo que les interesaba, entonces “nada” debería interesarle.
Así, se volvió como ellos. Nada le importaba, regresó a colocarse sus audífonos. Se apartaba, se alejaba con la música otra vez.
Toda su vida intentó acercarse a las personas, pero no las entendía, las mismas personas se apartaban de ella y de todos. Tal vez así funcionaba, nadie se metía con nadie y así eran felices. A ella le costaba ser así, porque aunque la gente la rechazaba, ella llegó a un momento en el que quiso conocerlos, saber lo que pensaban, lo que sentían, lo que les pasaba. Alguna vez pensó que si ella se habría primero, ellos podrían abrirse también, pero tampoco funcionó. Ellos no se metían contigo para que tú no te metieras con ellos.
A ella que le encantaba observar para comprender. No pudo comprenderlos nunca y ahora que iba a morir, moriría sin saberlo nunca, moriría sin amigos, con un montón de escritos que nadie quiso leer, y con sus audífonos.
De repente, despertó del trance. No veía pasar su vida frente a sus ojos, sino que pensaba, pensaba demasiado como siempre.
El camión se detuvo centímetros antes de tocarla, y junto con las notas melancólicas de Franz, veía, como en cámara lenta, por la música. El chofer se bajó a gritarle quién sabe qué cosas que ella no comprendía porque sólo escuchaba a Liszt. Terminó la romanza, su ipod eligió otra canción dentro de su repertorio melancólico y siguió su camino como siempre.

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martes, 10 de febrero de 2009
Deshumanización


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domingo, 18 de enero de 2009
El dolor de amar
El amor te lleva al más profundo dolor y locura, pero también a la inmensa felicidad... y locura. Antes tenía miedo de amar, pero ahora me gusta atreverme a hacerlo sin importar las consecuencias, porque nunca sabes si va a ser tu peor o mejor experiencia, y que mejor forma de saberlo que arriesgarse.
Para el amor yo soy muy cambiante, hoy te puedo amar profundamente y mañana puedo estar mirando a otra persona. Creo que es muy doloroso amarme y ya saben quien se los puede confirmar. Pero actualmente estoy tratando no tener corazón de condominio y fijarme en una persona, pero no le garantizo estar siempre con él, porque a mi me gusta amar y amar mucho.
Alguna vez escuche en algún lugar que no puedes amar realmente hasta que tu corazón ha sido roto al menos una vez, porque esa herida deja entrar al amor y sentirlo con más fuerza.
Del playlist, escuchen Pienso en ti y La farsante, me encantan estas canciones y representan muy bien lo que les relato.
Y Leben, escucha la de Dejame vivir (no es cierto, jajajaja).
martes, 16 de diciembre de 2008
El puente

Entonces salió de su departamento y caminó por la ciudad, llegó hasta un puente que atravesaba dos ciudades separadas por un inmenso río. Se paró justo en medio y sólo miró al vacío, pensativo, ausente.
Entonces ella salió de su casa y caminó al puente que la llevaba a otra ciudad, llegó al centro y ahí se detuvo a observar la oscuridad del agua del río. Cuando de repente, alguien le hizo una pregunta.
–¿Tú sabes qué hacer con el amor?
Ella miró con rareza a aquel extraño, pero aun así le contestó.
–Le preguntas a la persona equivocada, yo no sé nada del amor, jamás he amado.
–Pues yo he amado mucho, pero en este tiempo a nadie le interesa amar, sólo buscan divertirse.
–Yo busco amar. Nunca he amado y me encantaría saber qué se siente.
–¿En serio?
–Si...
Él la miró fijamente, se separó del barandal del puente y dio unos pasos hacia ella. Ella lo miraba nerviosa, pero no hacía nada. Él la tomó de la cintura, acercó sus labios y la besó; la besó apasionadamente como si fuera el amor de su vida, como si fuera la persona que él tanto esperaba y ella respondió como si él fuera el amor que tanto buscaba.
–Gracias por darme alguien a quien amar –dijo él.
–Nunca pensé que el amor que buscaba estuviera atravesando el puente.
Él sonrió, la soltó y dijo:
–Gracias por decir eso. Sin embargo mi camino termina aquí. Adiós.
Entonces ella miró como él subía al barandal del puente y se lanzaba al río. La gente que pasaba por ahí gritaba asustada y llamaba a la policía preocupada. Pero ella, ella sólo lo veía como caía al río y se tocaba los labios recordando aquel beso. Sonrió y luego regresó a su casa a dormir feliz.
Esa noche, él había amado a alguien que no le había roto el corazón y ella había conocido el amor. Justo lo que querían, el puente se los había concedido.

El puente by Karen Merklina is licensed under a Creative Commons Atribución-No comercial-No Derivadas 2.5 México License.
Obra registrada por Karen Merklina. Todos los derechos reservados.
domingo, 30 de noviembre de 2008
La vida de una mujer

Otra vez en el suelo, pero esta vez de cemento caliente de un día soleado. Su vestido mojado por una llave que escurría. Se levantó, limpió todo y fue a lavar lo que le faltaba.
Ahora estaba desnuda en su cama. Abre los ojos y mira el techo blanco y oscuro por la noche. Se levanta con un poco de esfuerzo por el dolor del forcejeo, se viste y se acuesta a dormir.
Hoy se encuentra tirada en el piso, como siempre; mirando el cielo, recordando la felicidad de años pasados y sin querer se le dibuja una sonrisa casi imperceptible en el rostro. De pronto su cielo es nublado con una sombra, sus ojos giran hacia una mano que se le acerca y la sombra la devuelve al sueño.
Abre los ojos y esta vez se encuentra tirada en una cama blanca, con tubos y vendas por todos lados. Gira su cabeza hacia una mesa junto su cama y mira el colorido de un ramo de flores, son sus favoritas. Y frente a ella alguien que sonríe. En ese instante recuerda los momentos de años felices pasados, pero ahora no sonríe, prefiere cerrar los ojos y no mirar a ese que sonríe.
De nuevo en casa, en el frío piso que siempre la acompaña. Esta vez no despierta, sólo estaba ahí sin querer o sin poder levantarse, ya no sabía. Entonces escucha una estruendosa y molesta voz.
–¡Ya levántate y dame de comer!
Se levanta con un poco de dolor en la mejilla para obedecer la orden, y mientras le servía de comer a ese hombre que días antes le sonreía, se pregunta: ¿tengo que soportar todo esto? ¿Acaso no puedo cambiarlo? ¡No! –le dice una voz– ¿Por qué no? Porque así debe de ser, porque así es la vida de las mujeres.

La vida de una mujer by Karen Merklina is licensed under a Creative Commons Atribución-No comercial-No Derivadas 2.5 México License.
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