
Alguien dice:
-Sí al aborto.
Y otro le contesta:
-No al aborto, es un crimen, es asesinato.
-Pero las mujeres tienen derecho a decidir sobre su cuerpo.
-Pero el que tiene que pagar es un bebé inocente que no ha hecho nada, o a ti ¿te hubiera gustado que tu mamá te abortara?
Y egoistamente responden:
-...no.
Cuando se trata de aborto nunca se piensa en la madre (y ni se diga del padre, él forma parte nula en esta discusión), en por qué está considerando el aborto, siempre pensamos en nosotros, en que a nosotros no nos hubiera gustado que nos abortaran. Pero si a mí me preguntaran, yo diria que si el que yo no naciera le hubiera dado la oportunidad a mi mamá de tener una mejor vida de la que ahora tiene, entonces sí, me hubiera gustado que me abortaran. Finalmente yo no lo hubiera sufrido, no tenía conciencia de qué era la vida, y sé que como mi madre, esa hubiera sido la mejor decisión para mí. Porque nunca toman en cuenta de que en la naturaleza existen muchas madres que deciden si su hijo vive o muere con respecto a las condiciones en las que se encuentra, ya que en ocasiones, aunque lo dejara vivir, éste moriría. Pero somo tan egoístas que no importa si el niño viene deforme, enfermo o que al momento que nasca lo tiren a la basura o lo abandonen, debe nacer porque el aborto es pecado, está mal, ¡es un tributo a Satanás!








