miércoles 6 de julio de 2011

Ser un simple escritor

Lo peor que le puede pasar a un escritor, es saber que todo eso que está en su imaginación es imposible y despertarse cada día observando su cruel verdad. Son semidioses, incapaces de ser omnipresentes, omnipotentes y creadores, sólo pueden imaginarlo, pero no darle vida. Viven la impotencia y los límites de su pluma. Envidiando a los locos que aseguran que su realidad es la verdadera. Qué frustrante es ser un simple escritor cuando se desea ser Dios.