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lunes, 5 de enero de 2009

Yo escribo con el corazón


No me preocupo por lo que piense la gente. Cuando comencé en la músca, escribía sólo para darme gusto a mí, porque nadie me conocía. Hoy en día las cosas no han cambiado. Si escribiera pensando en los demás, comenzaría a hacer música con la cabeza y no con el corazón, y eso sería fatal.

(Tilo Wolff)


Muchas veces han habido personas que me dicen que por qué no escribo poesía que le guste a la gente, poesía que venda más... ¬¬ (incluya grocerías aquí), y les contesto que no, porque yo escribo lo que siento, no lo que a la gente le gusta. Yo escribo y lo muestro al mundo y ellos eligen si les gusta o no. Yo no estoy a su servicio inventándome poemas rosas que la gente adore. Escribo lo que pienso y siento, y si a la gente no le gusta, es su problema, no el mío y no me preocupo porque habrá gente a la que si le guste y se identifique conmigo.

Igual que Tilo, yo también escribo con el corazón y no puedo hacerlo de otra manera y me enoja mucho esa gente que quiere que me convierta en una escritora barata de libros light, solo porque a las personas les gusta más.

Nunca he sido del montón, ni quiero serlo, aun si muero sin vender ni uno solo de mis libros; porque como dicen unos, hay que escribir para las generaciones futuras, porque tal vez ahora a nadie le guste tu obra, pero un futuro tal vez si.

Que si mi poesía es depresiva, sí; y si no les gusta, vayanse a leer a los disque poetas que no ofrecen nada y que sólo escriben de pajaritos, maripositas y soles sonrientes con cara de bebé (jajajaja, palabras de Viktor XD ).

sábado, 10 de mayo de 2008

Solo para unos tantos


Creo que mi poesía es sólo para cierto tipo de gente, asi como la literatura contemporánea, pero no porque sea muy dificil de entender, para nada; sino porque a casi nadie le gusta mi poesía XD A mis amigos si, pero creo que eso es lógico porque son mis amigos y quieren apoyarme, de ahi en fuera, a muy pocas personas les gusta.

Lo digo porque suele pasar que pongo mis poemas en algunos foros para que los lean y ni comentan o a lo mucho llega a ser uno que lo hace.

Esto me hace dudar de lo que hago. Me hace pensar si debería de seguir escribiendo igual o mejor me uno a las masas y escribo lo que la gente quiere.

sábado, 14 de julio de 2007

Mi mundo


Habitante de abismos oscuros, piel pálida, velo negro. Caminante entre sombras, ignorada por humanos y dioses, esclava de la monotonía. Lacrimosa vida, escenario triste, alma en pena.

Este es mi mundo, solo, triste, abandonado, sin nadie a mí alrededor... estoy completamente sola. Condenada a la repetición, absurda repetición, habitante de abismos oscuros, piel pálida, velo negro. Caminante entre sombras...

En este lugar no hay espacios para ti, este mundo me tiene aprisionada, atrapada, no hay escape. Ni siquiera hay espacio para el amor. Alma condenada a la soledad. He amado, pero nadie me puede amar a mí. Sufro de soledad, lloro de dolor. Me pierdo en el odio.

Mi mundo no es el mundo que tú ves, el es mundo que esta dentro de mi. En él nada importa, las almas se suicidan constantemente, todos lloran, están solos, se odian unos a otros. La ira nos invade, nos condenamos, nos castigamos, no queremos vivir, no queremos estar aquí, pero cada suicidio es un retorno a este mundo... mi mundo.

miércoles, 4 de julio de 2007

Mi odio

Siempre he dicho que la humanidad en general es un asco, especialmente el género masculino. Nosotras nacimos para amar, dar vida y mucho más, y ellos... no sé, no encuentro sentido a su existencia. No es feminismo.

Que somos complicadas... no, ellos son muy simples. Pero entre tanta porquería, se encuentran cosas perdidas, hombres buenos, aunque muy pocos.

Los humanos dicen ser superiores, se separan de aquellos hermanos que hacen llamar animales. Destruyen su casa, como si fácilmente pudieran encontrar otra. No les importa nada, más que, aparentemente, ellos mismos. Digo aparentemente, puesto que ni con ellos mismos son felices, se autodestruyen y hasta lo disfrutan. Hombre, mátate si quieres, pero no me lleves contigo, que yo no tengo la culpa de tus desgracias.

Y luego viene el amor, la maldición y bendición de muchos. El maldito amor, cómo hace sufrir, cómo hace llorar, te quita las ganas de vivir. El bendito amor, espero que puedan saber qué es lo que es.

La vida... que fastidio.

Religión, creer en Dios... otra asquerosa invención humana. Ya dejen de manipular, quiero tener mi propio criterio, mi propio castigo, vivir mi infierno y llegar al cielo. Ser mi propio dios.

Yo... que desagradable ser, vive de las letras y ama a una niña rubia ojiazul. No tiene oportunidad de sobrevivir en este lugar, necesita su propio mundo. Qué tonta.

viernes, 8 de junio de 2007

Mi dolor


Estos días no me siento muy bien, no dejo de dormir, no dejo de llorar, no dejo de escuchar música y no dejo de escuchar esa canción... esa canción que me hace llorar. Por alguna razón busco la forma de estar triste. Desde escuchar canciones que me hagan llorar, hasta atentar contra mi cuerpo, mi salud. No estoy bien, no me siento bien y lo que me asusta es que no es como otras veces, no hay razón por la que deba estar triste, pero quiero estarlo. Jamás lo había dicho, pero el dolor es lo que me mantiene, es como una droga, sin dolor me siento nada, sin dolor no puedo escribir y últimamente ya no siento ese dolor. Lo que me mantenía viva era que guardaba todo aquello que me mataba de sufrimiento, pero ahora siento que se me va. Necesito razones para sentir dolor... espero que esto no me llegue a matar, porque en este momento... No, no puedo decirlo, eso es todo.

martes, 5 de junio de 2007

Evolución...?


No puedo negar lo que soy. Para mi, escribir es tan esencial como respirar. No puedo vivir sin las letras. Fácilmente puedo no escribir, pero los versos invaden mi cabeza, ahogan mis pensamientos y la única forma de sacarlos es escribiendo.

No quiero escribir poesia basura, pero los versos no me dejan en paz hasta que sean escritos, aunque sé cuando debo escribir y cuando no. Y cuando no escribo lo que debo escribir, es una pesadilla, porque esas palabras que rondan mi mente, me queman si no las saco.

Y prueba de mi desesperación por escribir, es este momento. Es que tengo que hacerlo, pero mi ingrediente principal se está terminando, y debo conseguir otro.

Evolución, tal vez. Algo debo de hacer, porque quiero seguir escribiendo.

jueves, 29 de marzo de 2007

Mi primer poema


Como ya saben, bueno, al menos los que me conocen, mi afición es la poesía, me encanta escribir poemas, porque, ya que el habla no se me da, prefiero escribir.

Y para los que se preguntaban cuál y cómo fue mi primer poema -si es que alguien se lo pregunta-, en primera, mi primer poema, no es “Poema 1”, que está en el otro blog. Ese es sólo el más antiguo de mi colección de los mejores.

Mi primer poema, lo escribí a los 14 o 15 años, estaba sola, bueno, con mi hermano, pero como si estuviera sola, porque a veces me divago un poco y me desprendo del mundo. Entonces tomé una hoja que era más bien propaganda de algo que no recuerdo, y empecé a escribir lo que se me venía a la mente, recuerdo que hablaba de suicidio, porque eso es lo que rondaba mi cabeza en esos tiempos. Escribí cuatro o cinco estrofas, luego lo leí y lo volví a leer. Y sin más, lo rompí, lo tiré a la basura y eso fue todo.

Más tarde, cuando tenía 15 años y andaba en los asquerosos años de secundaria, en la clase de español, nos pidieron escribir un poema, porque ese era el tema que estábamos viendo. Escribí sobre la luna, ya que esa es una de mis obsesiones de las que pocos saben. A parte de esa tarea, nos habían dejado otra, no recuerdo cual. Y en ese entonces uno suele ser muy caritativo y le pasé la tarea a una de mis compañeras –que por cierto, ¡qué perra!-, pero no me di cuenta que también copió mi poema sobre la luna, y esta, a su vez, se la pasó a otras tipas más. Por lo que mi poema ya andaba en muchas libretas. Cuando la maestra revisó la tarea, resultó que le revisó primero a esta tipeja, y la maestra iba escogiendo los mejores poemas para que se leyeran en clase. Entonces, cuando leyó “su” poema, le gustó mucho y la escogió para que lo leyera. Después cuando yo pasé a revisar mi tarea, la maestra me dijo “copiaste este poema, y hasta incompleto para que no me diera cuenta”, yo le expliqué que no, que yo lo había escrito, pero no me creyó, y no le dije nada más, porque era una viejecilla que faltaba poco para cadáver. Total que leyeron los poemas, hasta que ésta tipa leyó el mío y la maestra la felicitó, me dio mucho coraje, pero como siempre, no hice nada.

Después de este trágico suceso, no volví a escribir nada, me decía que yo no servía para eso. Entonces lo dejé.

Luego llegaron los gloriosos días de prepa, en las que por fin había dejado atrás esa espantosa escuela con nombre de asesino, en donde empieza “mi época de oro”. Pero antes, otra anécdota.

Antes de entrar a la prepa, en vacaciones de verano, me había puesto a escribir poemas al por mayor, en una pequeña libreta en la que comenzaban mis indicios a salir del closet, mis ideas suicidas y mi odio por el mundo. Algunos eran buenos pero la mayoría no. Siempre guardaba mi libreta para que nadie la leyera, hasta que un día me descuidé y la dejé sobre la cama, entonces mi padre, como el metiche que es –perdón, pero es la verdad-, tomó mi libreta y empezó a leer, después, que fue lo que más me dolió, se burló de mis poemas, de la forma más cruel, y como ya saben, no hice nada. Pero lo que sí hice fue deshacerme de esa libreta, sólo rescaté los mejores poemas y lo demás lo desaparecí.

Para ese entonces, tenía cargado todo ese coraje que nunca saqué. Y todo ese odio y ese coraje, juntándolo con mis trágicas historias de amor, fue como renací como poetisa, como Merklina. No más compasión, no más perdones, empecé a cargar todo mi odio y mi dolor en mis poemas y no sólo eso, sino que hacía público el nombre del ser a quien iban dirigidos, lo que me hizo tener muchos enemigos y que muchas personas me tuvieran miedo. Esta etapa fue también en la que me convertí en un ser de oscuridad.

Así fue como nació Mi dolor, mi odio, mi mundo; junto con algunas epístolas y ensayos que también he escrito.

Como ya dije, durante la prepa, fue “mi época de oro”. Hoy, permanezco estable, el coraje y el odio han disminuido. Pero confío en que llegue otra musa para volver a lo antes fui o ser alguien mejor.

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Karen Merklina
29.mar.06